1) Se trata de una culebra bastarda o culebra de Montpellier (Malpolon monspessulanus). La especie resulta inconfundible si se le puede ver bien la cabeza, por la escama frontal alargada y por las "cejas" salientes que enmarcan sus ojos.
2) Puede llegar a los 200 cm.
3) Dispone de colmillos venenosos, pero están situados en la parte posterior del maxilar superior (es un ofidio opistoglifo, dicen los zoólogos) y el veneno que destilan sale por goteo. Además es una serpiente poco agresiva, que siempre intenta huir al ser descubierta. Estos tres motivos hacen que una mordedura en humanos tenga pocos visos de peligrosidad. Se han visto casos de mordeduras repetidas (al intentar capturarla) que han provocado entumecimiento y cierta hinchazón, cediendo los síntomas pos sí solos a las pocas horas.
Los animales que constituyen su presa, sí mueren en pocos minutos por acción del veneno, antes de ser engullidos.
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